"No es suficiente saber, también hay que aplicar. No es suficiente querer,también hay que hacer" - Goethe

lunes, 20 de enero de 2014

¡Perdona y libérate!



Existen en nosotros acontecimientos enterrados, heridas que no fueron curadas y decepciones que no podemos olvidar. Estos como una roca pesada sobre nuestros hombros, cada día se vuelven más molestos, hasta que llega el momento en que nos aplastan.

Aunque nos encanta hacer el papel de víctima, nuestro rencor no tiene nada que ver con la otra persona. Primero, porque el enojo más intenso y el odio más implacable a menudo los sentimos por nosotros mismos. Y segundo, porque nadie en este mundo excepto a nosotros puede decidir de liberarnos de esta carga bárbara que hemos aceptado llevar en un momento dado de nuestra vida.

Hoy quiero compartir con vosotros una técnica que considero realmente eficaz para -a través de una reflexión profunda- sincerarte contigo mismo y descubrir la vía más adecuada para ti hacia el perdón.

La técnica de las tres vueltas

-Primera vuelta: “Yo a solas conmigo”: Se trata de analizar el problema en la secuencia MAT de las emociones* http://mat-cachet.com/el-mat :

Seguridad: descubro el peligro en que estuve (emociones desviadas y desconectadas con su consecuencia sobre el funcionamiento de las estructuras). Diagnostico el origen de mis emociones inflada, desconectada y prohibida. Detecto mi miedo a mi o mis figuras parentales. Detecto qué necesito para sentirme seguro conmigo mismo.

Desarrollo: entiendo mi confusión al creer en el poder mágico de los arquetipos que me regían. Analizo datos que recuerdo o me pueden hacer recordar vivencias reales que me hicieron elegir mi prisión. Tomo contacto con mi tristeza por la falta de amor que sufrí.

Justicia: Capto las mentiras y manipulaciones que sufrí. Tomo contacto con mi rabia. Elijo el tipo de valores que hubiera querido tener en mi niñez. Verifico si en mi vida actual están perpetuándose los mismos patrones que en mi niñez.

Estatus: Asumo que mi vida era hasta ahora un “no ser”. Imagino cómo será mi vida una vez conectado, autónomo y pleno. Tomo contacto con mi orgullo de no ser como mis figuras parentales y con mi horror y vergüenza en las cosas tóxicas en que perpetúo el modelo.

Pertenencia: Tomo contacto con el amor que sentía hacia esas figuras y analizo ese amor depurándolo de miedos, tristezas y rabias reales que yo transformaba en amor. Mido mi amor real por esas figuras sin engañarme. Tomo contacto con mi amor por mí y con las posibilidades de darme lo que necesito y me fue negado. Si existe otra figura parental que no me dañó tanto o nada asumo que la amo más que a la otra y decido demostrárselo.

Plenitud: Asumo que la verdad, por más horrible y amarga que sea, es alegría. Intuyo cómo me voy a sentir de liberado cuando me quite pesos muertos y falsas creencias de encima. Presiento la alegría que acecha.

 
 
-Segunda vuelta: “ Yo y vosotros”:·

Seguridad: Mido en qué tengo miedo hoy a cada una de mis figuras parentales. Mido si la situación que dio origen a mi drama se perpetúa o cambió. Diagnostico a cada una de mis figuras parentales y a mis hermanos en el ayer y en el hoy. Diagnostico el nivel de riesgo real que representa para mí cada una. Y no olvido que si existo es porque me han permitido nacer y crecer.

Desarrollo: Analizo qué factores hicieron que esas figuras me hayan dañado. Decido comunicar imaginativamente si están muertas o ausentes o personalmente con cada una para explicarles qué hicieron y en qué me dañaron. Si hay arrepentimiento real tomo nota para, llegado a la fase del amor, perdonar. Si no lo hay y analizo que sus fantasías de poder son más fuertes que su amor por mí lo asumo sin engañarme y lloro mi pérdida de ilusiones sobre el amor de ellos.

Justicia: Expreso rabia controlada por lo sufrido y digo con claridad qué exijo para seguir en relación con ellos. Si no hay arrepentimiento y además me culpabilizan decido decir mi verdad, dejar claro los límites que no voy a tolerar que se franqueen y los valores que elijo para mi relación con mi entorno, sin excepciones. No corto las relaciones y si ellos lo hacen lo acepto así sin volver atrás a la tristeza y al miedo de perderlos. No voy a recaer en la trampa que me arrojó a mi prisión. Sé que tengo razón y que si me mantengo firme ellos regresarán al camino aceptable y correcto.

Estatus: Me siento responsable y adulto tal vez por primera vez y siento orgullo de mí. Siento orgullo de toda respuesta buena que los haga vencer la inercia del mal que recibí. Establezco nuevas relaciones basadas en el mérito real de cada uno y en el respeto. Si ellos se quedan fijados en la negación, manipulación y chantaje anuncio mi decisión de basar mis relaciones en el respeto y valía real de cada cual cuando cambien de idea.

Pertenencia: valoro los aspectos queribles y amables de cada uno con la generosidad de aceptarlas y amarlas aunque el destinatario de ellas no sea yo. Si hay arrepentimiento real devuelvo todo mi amor con la satisfacción de estar, además liberado. Anuncio que he decido ser lo que soy en lo hondo y compruebo si soy aceptado plenamente o no. Si sí lo celebro y multiplico mi amor. En lo que no, lo anoto a cuenta de la tristeza y decido darme el doble de amor y buscarlo afuera.

Plenitud: Abdico de mi rol de diocecillo y me río de los roles que los que no han rectificado y siguen actuando para usurpar una grandiosidad pomposa que sólo merece la burla como respuesta. Doy testimonio de lo que percibe una criatura libre que sólo aspira a ser, en plenitud, humano.

-Tercera vuelta: “El mundo y yo”:·

Seguridad: Soy adulto, me siento más seguro, el mundo está lleno de gente como yo que desea entrar en contacto conmigo. Me aseguro de rectificar todos mis errores con mis hijos, mi pareja, mis colegas, mis amigos. Siento que perdí para siempre los terrores irracionales que me paralizaban. Soy consciente de mis zonas a mejorar y me pongo a ello sin mirar atrás. Soy consciente de la situación estructural y emocional de las figuras parentales que me rodean y sé diagnosticar con exactitud su grado de peligro y de toxicidad.

Desarrollo: Detecto las múltiples áreas de desarrollo y la infinitud de opciones buenas que se me abren. Elijo a cuales voy a dedicar tiempo y esfuerzo. Disfruto de las relaciones, en aquellas áreas sanas que existen, con esas figuras parentales que antes me paralizaban. Amplío mi espectro de intereses y de relaciones así como de ocupaciones. Ya que destruí a mis ídolos arquetipales eliminé todos los dramas existenciales de mi vida. No engancho en invitaciones tóxicas a volver a la situación anterior con mis figuras parentales. Tengo paciencia con ellos porque yo estaba preparado para el cambio mejor que ellos. Mientras les dejo el tiempo de cambiar desarrollo mi vida y mis relaciones.

Justicia: No pongo a todos en el mismo saco y doy a cada cual el lugar y el trato que se merece. Y eso es válido en primer lugar con mis figuras parentales. Entonces descubro que profundizo una o dos relaciones familiares que antes desperdiciaba por mi valoración indiscriminada. Si perpetué en mi pareja, trabajo o familia conductas equivocadas de las cuales soy víctima dejo claro las nuevas reglas de juego. Y veo con alegría que los más me respetan y valoran más y mejor que antes.

Estatus: Mido mi gran crecimiento y todo lo que conquisté. Mido sobre todo lo que me queda por crecer y por ser y me pongo a ello con carácter prioritario y sin mirar atrás. Rompo con falsas nostalgias que son falacias que me paralizaban y empiezo con pié decidido mi nueva vida. Doy preferencia a mi talento para investigar por donde daré mi talla de ser diferente y único. Admiro y respeto y agradezco los valores buenos de cada figura parental que me permitió ser lo que yo quiero ser. Admiro a la gente que venció su prisión tipológica y que me da testimonio y ejemplo.

Pertenencia: Tengo una vida nueva y diferente y mucha más gente que me amará y a la que amaré sobre la base de la valía real de lo que jamás soñé lograr. Creo mi sistema de pertenencia y descubro la presencia y calidad real de mi alma. Mi anhelo de entrega y de recepción de lo más valioso empieza a funcionar en mí. Entonces descubro la infinitud de mi amor que llega a todos sin excepción porque descubro que el crecimiento es infinito y que siempre llegará el momento y lugar en que todos alcancen este estado y reine el amor para siempre.

Plenitud: Por la vía del descubrimiento del amor verdadero que reinará en algún momento y lugar entre todos los seres humanos y que yo me aboco a sentir y a expresar alcanzo la percepción de lo que es la trascendencia y la premonición de la plenitud. Me siento bueno porque justo y justo porque bueno. Y soy feliz porque inocente y libre y libertador.

Espero que este ejercicio te haya servido para tu proceso del perdón y al realizarlo hayas encontrado la paz, que es la prueba certera de la liberación definitiva de tu carcelería voluntaria.

lunes, 13 de enero de 2014

¿Hacia dónde se dirigen nuestros jóvenes?


 
Hay una cosa, que hace tiempo empezó a llamar mi atención  como madre, como coach y como una persona a quien le gusta meditar sobre el presente y el futuro que nace de él. Existe en mi interior una mezcla de curiosidad y responsabilidad, que a menudo me “obliga” a reflexionar sobre nuestros jóvenes, entre ellos sobre mi hija y futuros nietos. No soy partidaria de juzgar las nuevas generaciones, primero, porque me considero demasiado joven para pensar que sean tan diferentes que la mía, y segundo porque yo no sé nada. Estoy aquí para aprender a través de mis experiencias y errores y vivir mi vida en la mejor manera que pueda igual como el resto de las gente.

Sin embargo, veo que hay una diferencia bastante grande entre los jóvenes de hoy y nuestros bisabuelos, abuelos y padres en relación con las decisiones que marcan el rumbo de sus vidas. Las decisiones de las generaciones anteriores raramente eran suyos o solamente suyos; en ellas influyeron varios factores, como las tradiciones, la religión, la opinión de la sociedad, los consejos de la familia, etc.). Reglas y limitaciones que marcaron claramente el camino “correcto” y hacía falta tener mucha valentía y coraje para enfrentarse con estas fuerzas invisibles, -que además ofrecieron la posibilidad cómoda y durante mucho tiempo totalmente aceptada- de dejar el derecho de la decisión en la mano de otra/s persona/s. 



Hoy en día no es así, los jóvenes quieren tener el derecho de decidir sobre su propio futuro, es más, muchas veces quieren excluir a la fuerza sus padres, profesores, la presión de la sociedad, olvidándose de que ya llevan a estas personas, sus valores y opiniones en su interior desde la niñez y estas personas determinantes si no por fuera, pues por dentro ejercen un poder increíble sobre ellos a la hora de decidir qué dirección tomar. Nuestros jóvenes quieren tener la libertad de vivir sus vidas conforme mejor les parezca y yo estaría a favor de que lo hicieran si podría asegurarme de que saben cómo hacerlo.

En la escuela nadie les habla de cómo tomar decisiones, cómo y qué objetivos fijar, cómo descubrir sus verdaderos deseos y lo más importante cómo convertirlos en realidad. A los que tienen más suerte les han tocado unos padres que ya tienen claro la importancia de sus objetivos, planes y gracias a su humildad y disponibilidad para aprender viven su vida en plenitud y transmiten a sus hijos este valioso “secreto”. Ellos representan más o menos el 5-8% de la sociedad. ¿Y el resto? ¿Será que a 92-95% de nuestros jóvenes no tienen ningún ejemplo a seguir ni cualquier fuente de donde sacar información sobre cómo ser feliz? Ni siquiera se imaginan que sea posible tener una vida completa en todos los sentidos porque nadie se lo demuestra, mientras muchos de ellos viven en su entorno la prueba innegable de lo contrario.

A pesar de lo que ven  y experimentan en su alrededor, ellos sueñan con una vida perfecta y desde su niñez hasta llegar a ser adultos tiene que pasar mucho tiempo para que pierdan su deseo profundo de ser feliz y nosotros sus padres tenemos todos estos años para sembrar la semilla que más tarde les impedirá conformarse y identificarse con una existencia que no les corresponde, que les limita y aburre.

Y si no hacemos otra cosa solo asegurarnos de que hayan aprendido descubrir sus deseos, fijar sus objetivos, hacer sus planes de corto, mediano y largo plazo, y demostrarles que el éxito está a su alcance, ya hemos hecho lo suficiente para conservar ese poder del deseo sincero, que les permitirá querer crear su futuro en vez de aceptarlo.

 

 

lunes, 30 de diciembre de 2013

5 tips realmente eficaces para cumplir las promesas de año nuevo


Falta sólo un día para que termine el año 2013 y de alguna manera todos nos preparamos a este próximo nuevo periodo de nuestra vida y aunque todos los años prometemos no hacer más promesas que acabarán en nuestro” almacén de las cosas incumplidas”, antes de que la hora de las 12 en Nochevieja, se nos escapa uno u otro deseo, promesa y/o propósito y por un momento creemos con la inocencia de un niño, que todo lo que imaginamos y deseamos como por arte de magia se realizará.

Tengo una buena y una mala noticia. La mala es que con que un objetivo se cumpla o no, la magia tiene muy poco que ver y la buena es que a la hora de descubrir cómo lograr nuestra meta y realizar los pasos hacia él, el Coaching funciona mucho mejor que cualquier varilla mágica.

Quiero compartir con vosotros cinco posibles formas que os facilitará alcanzar vuestros objetivos.
 
 

1.    Analízate con la ayuda del pirámide Maslow 

Abraham Maslow, el padre de la psicología Humanista fue quien desarrolló el concepto de autorrealización como la principal fuerza de motivación, cual se basa en ciertas necesidades básicas, que  pueden considerarse dentro de una jerarquía:

Primer nivel de necesidades: necesidades fisiológicas (comida, agua, sueño, etc.), necesidades que todos tenemos y los que deben ser satisfechas para nuestra sobrevivencia.

Segundo nivel de necesidades: las necesidades de seguridad (no sentirme amenazado, en peligro, sentirme protegido, seguro).

Tercer nivel de necesidades: necesidades de pertenencia y amor (sentirme aceptado, amado, integrado).

Cuarto nivel de necesidades: necesidad de reconocimiento o estima, que incluye la necesidad de sentirme competente, sentirme singular dentro de mi grupo de referencia, de ser reconocido por los propios logros y de sentirse lo bastante bueno. Quinto nivel de necesidades: necesidades de desarrollo, de autorrealización, definidas como necesidades por las cuales la persona trasciende y llega a ser todo lo que es capaz de ser.

 
Por tanto, es muy importante detectar si tus necesidades están satisfechas y ver como compensar las que no estén satisfechas.

 

2.    Crea hábitos positivos

 
Si hay una característica común en las personas de éxito es que todas han crecido con unos hábitos saludables o los desarrollaron a lo largo de los años.

Todos tenemos pensamientos poco saludables, a veces usamos palabras negativas y actuamos en una forma que nos aleja del logro de nuestras metas.

“Los hábitos son modos frecuentes o repetidos de obrar, de hacer o de pensar.” La repetición nos lleva a comportarnos de forma similar bajo circunstancias parecidas en el futuro. La creación de hábitos es la clave para interiorizar las nuevas conductas deseadas.

Nuestros hábitos definen quienes somos, ya que nuestra personalidad al fin y al cabo es la suma de nuestros hábitos y no se debe olvidar de que en estos hábitos se concentra el potencial de nuestro crecimiento y control sobre nosotros mismos.

Por tanto lo primero que te sugiero que hagas es tomar conciencia de qué tipo de hábitos tienes, porque tu transformación personal la conseguirás a través de la creación, modificación y/o cambio de ellos.

 

3.    Usa afirmaciones para acercarte cada día más a tus sueños



La afirmación es una herramienta que puedes utilizar  para permanecer en el momento presente y para enfocarte en la tarea que estás realizando con el fin de conseguir tu meta. Esto te permitirá maximizar tu rendimiento y bloquear las  imágenes o pensamientos negativos.

Las afirmaciones a largo plazo aumentan tu autoestima y la noción de tu propia valía y ayudan a neutralizar o contrarrestar  las emociones negativas que te suelen auto sabotear tus actos positivos en relación con tu objetivo.

La afirmación puede ser escrita, numérica, visual, musical, o combinación de las anteriores. Las afirmaciones positivas con el tiempo te permitirán crear el estado de ánimo y armonía interior deseada para lograr cambios en el exterior. La afirmación al repetirla se convertirá en una creencia y producirá resultados, aumentando nuestra confianza y seguridad y nos ayudara a establecer nuevas formas de hacer.

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4.    Visualiza


Ser capaz de trabajar mentalmente con imágenes internas de logros deseados, es vital para aumentar nuestro rendimiento y convertir en realidad nuestros sueños.

Nuestra mente no solamente se guía por la experiencia exterior, por la influencia del mundo sobre ella, sino también por la propia acción interna. A través de la visualización el grado de satisfacción empezará a aumentar, y, esto será el desencadenante para que emprendamos acciones que generaran hábitos que tengan como objetivo alcanzar nuestra meta.


5.   Cambia la estrategia pero nunca abandones tu meta                                                                                                                                                                                                                                                                                                       

Expertos de la PNL al estudiar la estructura mental de las personas de éxito, se dieron cuenta de que estas personas tenían en común un atributo importante que les ayudó a alcanzar sus objetivos incluso en circunstancias muy complicadas (nadie confió en que lo conseguirán, la competencia quiso arruinarlos, sufrieron varios fracasos  importantes, etc.); la perseverancia.

Perseverancia no significa intentar conseguir algo muchas veces de la misma manera a pesar de los fracasos, sino desarrollar la humildad y la capacidad de reconocer los fallos cometidos anteriormente, aprender de ellos y cambiar tu estrategia basándote en las consecuencias que sacaste de tus experiencias. Se trata de ser flexible en elegir las herramientas con las que trabajas, la forma de actuar, reformar tu plan si lo ves necesario pero sin cambiar tu objetivo que realmente deseas alcanzar.

¡Así que adelante! Desead lo que queráis, pero esta vez no esperando la magia sino tomando conciencia, elaborando el plan y sobre todo actuando cada día para llegar con un paso más cerca a vuestros sueños.

 

lunes, 23 de diciembre de 2013

La historia de los tres árboles


Hoy quisiera compartir con vosotros una historia que hace unos años me enviaron para navidad y que en su momento tuvo (y sigue teniendo) un significado especial para mí.

Espero que tenga sentido para nosotros también y que os haga reflexionar sobre vuestro presente.

 

Había en la cumbre de una montaña, tres pequeños árboles juntos. Estaban hablando sobre lo que querían llegar a ser cuando fueran grandes.

El primer arbolito miró hacia las estrellas y dijo: "yo quiero guardar tesoros. Quiero ser un cofre o baúl, estar repleto de oro y ser llenado de piedras preciosas. Yo seré el baúl más hermoso del mundo".

El segundo arbolito, miró un pequeño arroyo que corría hacia el océano y dijo así: "Yo quiero viajar a través de aguas terribles y llevar reyes poderosos sobre mí. Yo seré el barco más importante del mundo".

El tercer arbolito, miró hacia el valle que estaba debajo de aquella montaña donde ellos se encontraban y vio a hombres y mujeres trabajando, niños jugando en este pueblo laborioso y dijo así: "Yo no quiero irme nunca de la cima de esta montaña. Yo quiero crecer tan alto que cuando la gente del pueblo se pare a mirarme y levanten su mirada hacia el cielo, pensaran en Dios. Yo seré el árbol más alto del mundo".

Así pasaron los años, las estaciones, llovió, brilló el sol y los arboles crecieron altos. Un día tres leñadores subieron a la cumbre de aquella montaña. El leñador miro al primer arbolito y dijo: "que árbol tan hermoso es este" y así con la arremetida de su hacha el primer árbol cayó "Ahora me deberán convertir en un hermoso baúl, deberé contener tesoros maravillosos." - pensó el primer árbol. El segundo leñador miro al segundo árbol y dijo "este árbol es fuerte, es ideal para mí". Entonces con su hacha el segundo árbol cayó. Así el segundo árbol pensó: "Ahora deberé navegar aguas terribles, deberé ser un barco importante para reyes terribles y poderosos". El tercero de los arboles sintió su corazón sufrir cuando el ultimo leñador lo miró, el árbol se paró derecho, alto, apuntando ferozmente al cielo. Pero el leñador ni siquiera miró hacia arriba y dijo: "cualquier árbol es bueno para mí" y así con su hacha brillante y afilada, el tercer árbol cayó.
 
 
 
 
El primer árbol se emocionó cuando el leñador lo llevó a una carpintería, pero el carpintero lo convirtió en una cala de alimento para animales de granja. Aquel árbol hermoso no fue cubierto de oro ni de tesoros, sino que fue cubierto con polvo de cortadora y llenado de alimento para animales de granja hambrientos. El segundo árbol sonrió cuando el leñador lo llevo cerca de un embarcadero, pero ningún barco importante fue construido ese día. El árbol fue cortado y convertido en un simple bote de pesca. Era demasiado chico para navegar en el océano y fue llevado a un lago. El tercer árbol estaba confundido, el leñador lo cortó para hacer tablas fuertes y lo abandonó en un viejo almacén de maderas. "Que es lo que está pasando" se pregunto el tercer árbol. Entonces dijo: "Yo todo lo que quería era quedarme en la cumbre de la montaña y apuntar a Dios". Así pasaron muchos días y muchas noches. A los arboles ya casi se les había olvidado sus sueños. Una noche una fuerte luz de una estrella dorada alumbró al primer árbol, cuando una joven mujer puso a su hijo recién nacido en aquella caja de alimentos.
El escucho "Yo quisiera haberle podido hacer una cuna al bebe, le dijo el esposo a su mujer. Ella le apretó la mano a su esposo y este sonrió mientras la luz de la estrella alumbraba la madera suave y fuerte de la cuna. La mujer dijo: "Este pesebre es hermoso", y de repente el primer árbol supo que contenía el tesoro más grande del mundo con él. Una tarde un viajero cansado y sus amigos, se subieron al viejo bote de pesca. El viajero se quedó dormido mientras el segundo árbol navegaba tranquilamente hacia a dentro del lago. De repente una impresionante y aterradora tormenta llego al lago; el árbol se sintió pequeño, se llenó de temor.
El sabía que no tenía la fuerza suficiente como para llevar a todos aquellos pasajeros a salvo a la orilla con esa lluvia y fuerte viento. El hombre cansado, de repente se paró, levantó su mano hacia el Cielo y dijo: "Calma ", entonces la calma llegó, la tormenta se detuvo tan rápido como comenzó y así el segundo árbol supo que llevaba sobre el al Rey del Cielo y la Tierra. Un viernes a la mañana, el tercer árbol se extrañó cuando sus tablas fueron tomadas de aquel viejo almacén de maderas olvidado, se asustó al ser llevado a través de una impresionante multitud de personas enojadas; se llenó de temor cuando unos soldados clavaron las manos de un hombre en su madera, se sintió feo, áspero y cruel.
Pero un domingo a la mañana, cuando el sol brilló y la tierra tembló con júbilo debajo de su madera, el tercer árbol supo que el amor de Dios había cambiado todo. Esto hizo que aquel árbol se sintiera fuerte y cada vez que la gente pensara en el, pensaría en Dios, eso era mucho mejor que ser el árbol más alto del mundo.


 
 


Que paséis una Feliz Navidad a lado de todos vuestros seres queridos y amigos cercanos, y un Próspero Año Nuevo.
 
 
 

lunes, 16 de diciembre de 2013

Prepárate a la navidad con Programación Neurolingüística (PNL)



La mayoría de las personas durante estas semanas hacen todo lo contrario de lo que deberían de hacer para poder vivir unas fiestas realmente felices y llenas de paz.  Las prisas, la presión, los nervios, la frustración de querer  pero no poder pasar más tiempo con sus seres queridos hacen, que la navidad, la fiesta del amor, armonía y paz se conviertan en una carrera constante con el tiempo y con las interminables tareas.

Los más afortunados ya se dieron cuenta hace tiempo de la importancia de la armonía familiar y la constancia en la relación con los que más quieren y sacan tiempo para estar con ellos. Además les regalan su atención hasta en los días más ocupados. A ellos no hay que recordarles que se  preparen con algo especial para las fiestas navideñas.  Sin embargo, los que piensan que el encanto de la navidad se crea como por arte de magia necesitan un remedio urgentemente, para hacer que estas navidades sean inolvidables para sus familias.
Pensando en ellos, he preparado un tip estupendo, que no cuesta nada realizar, su elaboración no supone ningún esfuerzo, ni requiere mucho tiempo, sin embargo es un apoyo considerable a la hora de repartir amor y felicidad entre las personas que más quieren.
Regala palabras alabadoras!
A todo el mundo le gusta la amabilidad, la ternura y le encanta recibir reconocimiento. Por eso, preparar un calendario adviento de palabras de regalo es una idea acertada para cualquier persona, independientemente de su edad y sexo.
 Un calendario de adviento es un símbolo de la estación de Adviento, celebrada en diciembre cerca de las Navidades. Es un calendario de "cuenta-atrás" desde el 1 de diciembre hasta el 24 de diciembre (Nochebuena). Suele elaborarse para los niños y tiene forma de "conteo" para saber cuánto falta antes de Navidad.

 
 
 
Normalmente este calendario se imprime con tabletas de chocolate para endulzar la espera. Hoy en día hay calendarios con bombones, caramelos, juguetes, bolsitas de té, libritos, etc., esto es, los hay para todos los gustos, aunque los más creativos como yo, preferimos hacerlos nosotros mismos substituyendo los dulces por ejemplo con palabras.

En cada ventanilla se apunta una palabra (o varias) positiva que caracteriza a la persona a quien queremos dar ese regalo tan especial o el nombre de las cosas que más le gusta hacer, comer, recibir, oír, etc. Todos los días abriendo una ventanilla, empezamos el día planeando el momento de sorprender al otro  elogiando algún rasgo de su personalidad, característica o comportamiento suyo; o bien complacerle con algún detalle (ej. prepararle el desayuno o su comida favorita, acompañarle en su paseo diario, cambiar las pilas en su reloj o cualquier cosa de la que sabemos con seguridad que le causará alegría.
Otra opción es escribir cosas negativas, que no soportamos en la otra persona, tachar esa palabra negativa y cambiarla por una positiva y aplaudirle usando las palabras exactas por las cuales hemos trocado las negativas.
Las palabras tienen poder mágico sobre las personas y usándolas de forma adecuada, consciente de su efecto, en 25 días se puede hacer milagros, hacer florecer el alma de la otra persona.
Regala un cambio, una transformación increíble a los que más quieres y no sólo a ellos, sino a ti mismo también, porque puedes estar seguro de que este regalo te hará feliz al igual que la persona que lo reciba.

 


 

lunes, 9 de diciembre de 2013

“Soy el amo de mi destino soy el capitán de mi alma.”




Durante mucho tiempo no quise ser una líder. En general no tenía buena opinión de los líderes y por mis prejuicios, casi ninguno de los que conocí me caía bien. Hasta el día en que me pregunté ¿por qué es así? ¿Por qué no me gustan los hombres de mucha influencia, por qué siento la necesidad de obedecer a sus órdenes sin cuestionarlas, por qué me encuentro incómoda y hasta inferior a su lado y por qué la vida me empuja constantemente a situaciones que requieren tener habilidades y calidades de líder y yo por qué las declino una y otra vez? 

 

Decidí  indagar la razón, repasando mis recuerdos negativos y sacando a la superficie los patrones equivocados de mi infancia uno a uno, y al final conseguí encontrar la explicación que tanto buscaba. De manera inconsciente durante todo ese tiempo quería evitar ser como una persona muy cercana a mí, un líder innato de mi familia. Cuando era pequeña, todo lo malo que él hacía, lo atribuía al liderazgo y por consecuencia en el mismo tiempo fue incapaz de culparle por ello, diciendo que al fin y al cabo él no tenía la culpa de haber nacido con esa personalidad, no era responsable de ser líder. Me mentí para absolverle y al parecer en algún  momento de mi infancia identifiqué todo lo malo que veía en él con el liderazgo en general y empecé a crear mis propios acuerdos y creencias limitantes para impedir que un día me pueda parecer a él. Como me negaba a repetir cualquier comportamiento que le caracterizaba, prefería rechazar automáticamente todas las oportunidades relacionadas con la posibilidad de convertirme en una líder, que se presentaron en mi vida.

 

 
 
 
 



Más tarde reconocí que no debía vivir ni un momento más en aquella cárcel creada por mí misma, que obstaculizaba el logro de mis metas y me hacía sentir realmente mal conmigo misma.

 

Mi “auto curación” fue un proceso largo, porque entonces no tenía todavía las herramientas que me hubieran podido ayudar a acelerar el tiempo de la transición. En aquellos momentos me hubiera servido mucho conocer el trabajo de Stephan Kaiser, un joven experto en el liderazgo y sobre todo su valiosísima opinión sobre los 7 mitos y verdades sobre el liderazgo, que ahora quiero compartir contigo.

 

 

 

1.    Mito: El líder nace.
Verdad: El líder se hace.

 

2.    Mito: Sólo pocas personas son líderes.
Verdad: Todos podemos ser líderes.

 

3.    Mito: Uno es así como uno es.
Verdad: No es cuestión de individualidad, es cuestión de habilidad

 

4.    Mito: Tú ya sabes todo lo que necesitas saber.
Verdad: No se trata de saber, se trata de ejercer.

 

5.    Mito: No necesitas ser un líder para ser exitoso.
Verdad: Toda persona exitosa es un líder.

 

6.    Mito: Ser un líder es difícil.
Verdad: Quien dice eso, nunca ha aprendido la estrategia correcta.

 

7.    Mito: El liderazgo viene con la posición.
Verdad: Gerencia viene con posición, liderazgo viene con seguidores.

 

 

 

Y si necesitas todavía más afirmación en el tema, te recomiendo que escuches el video “Las 7 verdades no contadas sobre el liderazgo en el nuevo milenio”

 


 

Ahora ya se, que ser un líder no es malo y que no significa necesariamente manipular a los demás, al contrario, aprender a ser un líder te permite liderar tu propia vida, como dice una de mis frases favoritas de Nelson Mandela: “Soy el amo de mi destino soy el capitán de mi alma.”

 

Ya es hora pues olvidarse de los mitos y tener en la mente las verdades para crear la vida que deseas, ¿no crees?

 

lunes, 2 de diciembre de 2013

¡Modera tu velocidad!



“A veces  no tengo tiempo para mí misma, a veces ni siquiera me da tiempo a comer bien o dormir lo suficiente.  Mi vida es rápida y yo elegí vivirla así. Me he sometido a la presión interna - generada por mi misma - y externa de mi jefe, de mi familia y de mis amigos, hasta de gente desconocida, para aparentar algo, que no soy. No soy una máquina, pero a todo el mundo le acostumbré a verme como si la fuera.  Hasta yo misma creí, que podré mantener ese ritmo para siempre, hasta el día, en que mi vida se derrumbó; hasta hoy. “

Estas son palabras de una persona que se dio cuenta de su error y que además podría ser el prototipo de la mujer/hombre del siglo XXI., del siglo de la información, del siglo de las “máquinas humanas”.

¿Por qué tanta prisa? ¿Será que uno llega antes a su destino a esa velocidad?
 
 
 
 
 

Por lógica, podría ser así…debería ser así. Si supiéramos a dónde nos dirigimos...
Ningún viento es favorable a quien no sabe a dónde va.” Séneca tenía razón, solo se queja de las circunstancias quién no tiene una meta clara, ni un plan para lograrla.

La velocidad puede ser peligrosa.  En vez de ayudar a convertir nuestros sueños en realidad, vivir la vida como si fuera una carrera interminable sólo nos aleja de ellas.  Hablamos y actuamos  demasiado rápidamente, sin pensarlo bien antes, simplemente porque nos hemos acostumbrado a ello. Pero los malos hábitos se puede "curarlos" con determinación y persistencia.

Te propongo una cosa. Disminuye tu velocidad, aunque sea sólo por unos días, para poder experimentar la tranquilidad de las mañanas sin despertador; para saborear las comidas de las que te sueles atragantar por comerlas demasiado deprisa, estando de pie en la cocina o en la oficina; para escuchar de verdad a la gente que dices, que te importa, pero nunca le dedicas tiempo; para disfrutar del canto de los pájaros en el parque, a lo que nunca prestas atención.  Disfruta del momento, vívelo, saboréalo, permítete un respiro, esconde tu reloj durante estos días y por primera vez en tu vida no te preocupes por el tiempo.

¿Cuántas veces nos pasa, que buscamos la salida de una situación y  esperamos que alguien nos diga que hacer, que alguien nos salve de nosotros mismos para no tener que tomar las riendas de nuestra vida y asumir la responsabilidad de nuestros actos?  Llevar un ritmo demasiado acelerado, es agotador, estresante;  es un verdadero maltrato de parte de uno mismo, pero preferimos ser caballos de carrera con las anteojeras puestas, que ver y sobre todo remediar el caos que hemos creado a lo largo de los años.

Si conduces a 220 km/h en la autopista , te resultará imposible ver todas las salidas existentes y menos aun tomar la decisión de elegir alguna de ellas. Así que tomaras la salida de siempre, la cuál ya la reconoces desde lejos, hasta con los ojos cerrados. Es la opción más cómoda, pero ¿es la más beneficiosa? Vas tan rápido, que ni te das cuenta de la existencia de los otros caminos que podrías tomar. Reducir tu velocidad a 70km/h te permitirá a percibir todas las opciones que tengas delante y si eres capaz de frenar un poco más y estás dispuesto a reducir tu velocidad  a 50 km/h, hasta te dará tiempo de considerar tus posibilidades y elegir la más conveniente en cada situación. O mejor detente por unos minutos para tomar un respiro antes de hablar y/o actuar.

No estoy diciendo, que no corras nunca. Una vez, que sepas a dónde te diriges y tengas el plan detallado para saber cómo llegar, puedes acelerar y escoger el ritmo, que más te convenga, pero manteniendo los ojos bien abiertos en todo tu camino, para reconocer en tiempo, si surge una oportunidad más favorable y aprovecharla.

El mundo es como una autopista llena de salidas, aunque por ahora sólo conozcas unas pocas, no te limites a tomarlas única y exclusivamente, quién sabe, tomando una nueva opción, tal vez tu camino sea mucho más corto,  divertido o simplemente diferente. 
 
Yo hace poco decidí disminuir mi velocidad poco a poco y créeme, los primeros días fueron críticos. Me sentí mal, por perder el control sobre el tiempo, por no poder esconderme detrás de mis hábitos, por tener que volver a confiar en mis intuiciones y en mi reloj biológico, pero muy pronto, pude deshacerme de mis ataduras y disfrutar de esa increíble sensación de libertad, que te proporciona la simple elección de tomar tu vida con calma.

¿Y tú te atreves a moderar tu velocidad?