"No es suficiente saber, también hay que aplicar. No es suficiente querer,también hay que hacer" - Goethe

lunes, 7 de abril de 2014

El sentido biológico del Coaching



Desde tener uso de razón busqué la lógica en todo lo que me rodeaba. Quería encontrar no sólo explicación y entendimiento, sino  el verdadero sentido de cada fenómeno de la vida. Por eso decidí estudiar biología, por un tiempo me vinculé estrechamente con la ciencia, pero las respuestas que esta me podía dar, sólo me satisfacían  en parte.  Vivimos en un mundo principalmente materialista y hemos crecido en este mundo guiado exclusivamente por conceptos basados en la ciencia (conocida por nosotros, pero de ninguna manera completa e indefectible). Hemos estudiado historia, escrita por los intereses políticos de siempre, leyes físicos y biológicos ya obsoletos y refutados científicamente y todo esto totalmente fuera  del contexto mental, emocional y espiritual. Si el ser humano es cuerpo, mente y espíritu, entonces ¿cómo es posible negar que todo lo que crea,-  a través de sus energías, pensamientos, palabras y actos-, y que le repercute en cuanto se materializa, tenga la misma estructura  de las tres unidades?!  Al no encontrar las respuestas materiales a mis inquietudes, tuve que reconocer que  las cosas sólo tienen sentido examinándolas en estos tres niveles arriba mencionados al mismo tiempo.

Una vez comprendido esto, empecé a enfocar los problemas  desde lo espiritual, procurando relacionarlos consecuentemente  con la contemplación material. Las experiencias  que tuve gracias a ese modo de ver el mundo que me rodea, me hacían creer firmemente que todo lo que de alguna manera sirve para la mejora y por lo tanto para la adaptación del ser humano está relacionado con las leyes y correlaciones biológicas-espirituales universales.

Hace unas semanas al estudiar las 5 leyes biológicas de la nueva medicina germánica de Hammer me hice la pregunta: ¿Qué sentido biológico puede tener el Coaching?



Como decía Darwin “No es la especie  más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio.”

Sólo sobrevive la especie la que mejor se adapta a su entorno, de igual manera, de las ideas, tendencias, escuelas y métodos sólo perdurará  lo más apto, más útil, más ecológico y más práctico en el sentido  biológico, o sea lo que mejor sirve para resolver las dificultades que la vida nos presenta apoyando de esta manera la sobrevivencia del ser humano.

Surge la pregunta, ¿cómo el Coaching está relacionado con mi sobrevivencia?

Veamos algunos beneficios que una persona puede obtener a través del proceso de Coaching:

ü  Sacar a la superficie y desarrollar el potencial de la persona

ü  Ser capaz de motivar y aprender a auto motivarse para alcanzar los objetivos deseados

ü  A través del cambio y el aprendizaje mejorar el rendimiento y desarrollar habilidades para obtener resultados sin precedentes

ü  Eliminar patrones negativos de conducta y/o pensamiento, cuestionando creencias y acuerdos que nos limitan

ü  Superar obstáculos, límites, bloqueos

ü  Aprovechar al máximo las propias habilidades y recursos

ü  Dar respuestas más rápidas y efectivas a situaciones complicadas

ü  Tener mayor flexibilidad y adaptabilidad al cambio


Si la mejor adaptabilidad al cambio, -que en lenguaje del Coaching significa lograr mejor autoconocimiento, comunicación, mejor gestión de mis propias emociones y  de los demás, capacidad de cambiar conscientemente mis estados de ánimo, pensar y expresarme en forma positiva, asumir mi responsabilidad, desarrollar mi capacidad de resolver problemas, romper con los hábitos que dificultan el logro de mis metas, etc.- favorece mi sobrevivencia en el sentido biológico, entonces por fin puedo comprender, por qué el Coaching es el método más reconocido de las últimas décadas (¡mundialmente!) en aumentar el rendimiento personal y profesional.

El Coaching es simplemente eficaz, porque sus objetivos están totalmente alienados con los objetivos de la Madre naturaleza, o sea EL COACHING TIENE SENTIDO BIOLÓGICO. Gracias a la mejor adaptación y cambio mental-emocional-espiritual  y por lo tanto física también, que logramos a través del Coaching, somos más SANOS, más FELICES  y por consecuencia más ATRACTIVOS, con lo que aumentamos las posibilidades de nuestra propia sobrevivencia en el sentido social, mental y biológico.

Esta idea es totalmente compatible con la teoría psicológica propuesta por Abraham Maslow sobre la motivación humana de 1943.

Maslow formula en su teoría una jerarquía de necesidades humanas y defiende que conforme se satisfacen las necesidades más básicas (parte inferior de la pirámide), los seres humanos desarrollan necesidades y deseos más elevados (parte superior de la pirámide).

 
Veamos cuales son estas necesidades:

Necesidades básicas (Fisiológicas)

Necesidades de Seguridad y Protección

Necesidades Sociales

Necesidades de Estima

Nivel de Auto realización

Es la necesidad psicológica más elevada del ser humano, se halla en la cima de las jerarquías, y es a través de su satisfacción que se encuentra una justificación o un sentido válido a la vida mediante el desarrollo potencial de una actividad. Se llega a ésta cuando todos los niveles anteriores han sido alcanzados y completados, o al menos, hasta cierto punto.

Porque satisfacer a estas necesidades biológicas, mentales, sociales y espirituales y alcanzar un siguiente nivel como ser humano integral, es la razón por lo que estamos aquí, es la meta que de una forma o de otra todos tenemos, en concordancia con la Madre Naturaleza.

Y tener un “pack de herramientas” tan sencilla, práctica y adaptable a cada uno de nosotros, -que apoya a nuestro florecimiento como ser material-emocional-espiritual- a nuestro alcance como el Coaching, es un increíble regalo que debemos aceptar y usar tanto en nuestro propio beneficio como en de los demás.  

                                                                                             

 

martes, 1 de abril de 2014

El auto en que viajo


Me gusta observar a la gente. Somos increíblemente diferentes y al mismo tiempo nos parecemos tanto a veces. Cuando llegué a la conclusión de que no conozco ni a mis familiares, ni a mis mejores amigos, -a pesar de que antes creía conocerlos como a la palma de mi mano-, entendí, que yo era la única persona, que podía llegar a conocer de verdad, y que conocer tanto a los demás sería imposible. Y no es por no prestar atención o por no comprenderlos, sino por la simple razón, que -como la palma de mi mano-, ellos también están en procesos de cambio continuos, los cuales desde fuera a veces se pueden percibir, pero jamás se pueden convertir en experiencias propias.
Empecé a buscar pues el camino hacia mí mismo y uno de los primeros ejercicios de autoconocimiento que hice, fue “El auto en que viajo”. Si estás empezando a descubrir tu esencia, creo que este ejercicio te va a gustar y te podrá ayudar a tomar consciencia y reflejar tu ser (o al menos las ideas que actualmente tienes de ti mismo) en el espejo de tu propia mente.
Te sugiero que pidas a alguien que te lea el siguiente texto, para que puedas sumergirte en la experiencia, dando vía libre a tu imaginación, creatividad y emociones.
¡Que lo disfrutes!
 
 
Objetivo:
·        Tomar conciencia de tu situación actual, estado físico-mental y del viaje que quieres recorrer
·        Dejar libre la creatividad
·        Reflexionar sobre ti mismo y tus objetivos
Preguntas de apoyo para la imaginación:
·         ¿Cuál es mi destino final del viaje? ¿Lo sé o voy improvisando sobre la marcha?  ¿Llevo mapa, voy pidiendo indicaciones, me la paso perdido o sé bien hacia dónde voy? 
·         Si yo mismo fuera el vehículo que me llevará a mi destino… ¿Cómo es ese vehículo y en qué estado está? Viejo, nuevo, de carreras, clásico, deportivo, familiar, chocado, equipadísimo, le faltan o están dañados los faros? En qué estado están los frenos, neumáticos, parachoques, asientos?  ¿Tiene suficiente gasolina, agua y aceite? ¿De qué color es? ¿Lleva bolsas de aire por si hay algún accidente imprevisto? ¿Tiene aire acondicionado o calefacción para hacer el viaje más placentero? ¿Qué música escucho durante el trayecto?
·         ¿Quién conduce el auto? ¿Soy conductora o copiloto? ¿Voy en el asiento trasero o en el maletero, sin saber siquiera a dónde me llevan?  
·         ¿Voy disfrutando del paisaje y avanzando a una velocidad cómoda, o me dirijo a toda prisa al destino sin fijarme en nada y arriesgando la aventura por un accidente? o Por el contrario, ¿avanzo tan lento que parece que no voy a llegar jamás?
·         ¿Cómo es el trayecto hacia mi destino? Recto, en círculos, zigzag, lleno de curvas y pendientes pronunciadas, baches, iluminado, oscuro, lleno de señalizaciones y apoyos, desierto, con un paisaje agradable, seguro, peligroso?
·         ¿Qué y a quién necesito para hacer de este viaje lo mejor posible?
¡Reflexiona!
¿Hasta qué punto conoces a ti mismo? ¿Y hasta qué punto estás dispuesto a conocerte?
 
 

lunes, 10 de marzo de 2014

Cuentos Zen


Es un día muy especial para mí, un hito en mi camino de desarrollo mental-espiritual y quiero que para vosotros también lo sea. Por eso en este día tan maravilloso comparto con vosotros algo, que considero un verdadero regalo para mi y para toda la humanidad;  unos cuentos Zen, de los mayores maestros orientales, un tesoro inapreciable para los que estén preparados a entenderlos e interiorizar su sabiduría.



Ni más ni menos

Existía un hombre muy rico que a pesar de tener mucho dinero tenía una naturaleza mezquina. No soportaba el hecho de gastar ni siquiera un centavo de su dinero.
Un hermoso día, el Maestro Ch`an (Zen) Mo (silencioso) Hsin (divino) fue  a visitarlo.
    -El monje dijo: “Suponga que mi puño estuviera cerrado así para siempre, desde el nacimiento hasta la muerte, sin cambio; ¿cómo llamaría a esto?...”
    -“Una anormalidad (deformación).”
    -“Suponga que esta mano estuviera abierta así para siempre, desde el nacimiento hasta la muerte, sin cambio; ¿cómo llamaría a esto?...”
    -“Eso también sería una anormalidad.”
    -“Sólo es preciso que usted comprenda lo que acabamos de conversar, para que se convierta en una persona rica y feliz.
 

El cruce del rio
Había una vez dos monjes Zen que caminaban por el bosque de regreso al monasterio. Cuando llegaron al río una mujer lloraba en cuclillas cerca de la orilla. Era joven y atractiva.

- ¿Qué te sucede? – le preguntó el más anciano.

- Mi madre se muere. Ella está sola en su casa, del otro lado del río y yo no puedo cruzar.

Lo intente – siguió la joven – pero la corriente me arrastra y no podré llegar nunca al otro lado sin ayuda… pensé que no la volvería a ver con vida. Pero ahora… ahora que aparecisteis vosotros, alguno de los dos podrá ayudarme a cruzar…

- Ojalá pudiéramos – se lamento el más joven. Pero la única manera de ayudarte sería cargarte a través del río y nuestros votos de castidad nos impiden todo contacto con el sexo opuesto. Eso está prohibido… lo siento.

- Yo también lo siento- dijo la mujer y siguió llorando.

El monje más viejo se arrodillo, bajo la cabeza y dijo:

- Sube.

La mujer no podía creerlo, pero con rapidez tomó su atadito con ropa y montó a horcajadas sobre el monje. Con bastante dificultad el monje cruzó el río, seguido por el otro más joven. Al llegar al otro lado, la mujer descendió y se acerco en actitud de besar las manos del anciano monje.

- Está bien, está bien- dijo el viejo retirando las manos, sigue tu camino.

La mujer se inclinó en gratitud y humildad, tomo sus ropas y corrió por el camino del pueblo. Los monjes, sin decir palabra, retomaron su marcha al monasterio… faltaban aún diez horas de caminata. Poco antes de llegar, el joven le dijo al anciano:

- Maestro, vos sabéis mejor que yo de nuestro voto de castidad. No obstante, cargaste sobre tus hombros a aquella mujer todo el ancho del río.

- Yo la llevé a través del río, es cierto, ¿pero qué pasa contigo que la cargas todavía sobre los hombros?

El cantero

Había una vez un cantero que estaba insatisfecho consigo mismo y con su posición en la vida. Un día pasó por la casa de un rico comerciante. A través de la entrada abierta, vio muchas finas posesiones e importantes visitantes. "¡Cuán poderoso debe ser el comerciante!", pensó el cortador de piedra. Se puso muy envidioso y deseó que pudiera ser como el comerciante. Para su gran sorpresa, se convirtió repentinamente en el comerciante, gozando de más lujos y poder de lo que siempre había imaginado, pero envidiado y detestado por aquellos menos ricos que él.

Pronto un alto funcionario pasó cerca, llevado en una silla de manos, acompañado por asistentes y escoltado por soldados batiendo gongos. Todos, sin importar cuán rico, tenían que hacer una reverencia ante la procesión. "¡Cuán poderoso es ese funcionario!", pensó. "¡Deseo que pudiera ser un alto funcionario!".

Entonces se convirtió en el alto funcionario, llevado por todas partes en su bordada silla de manos, temido y odiado por la gente de todo alrededor. Era un día caluroso de verano, por eso el funcionario se sentía muy incómodo en la pegajosa silla. Levantó la mirada al sol. Brillaba orgulloso en el cielo, no afectado por su presencia. "¡Cuán poderoso es el sol!" pensó. "¡Deseo que pudiera ser el sol!".

Entonces se convirtió en el sol, brillando ferozmente sobre todos, abrasando los campos, maldecido por los granjeros y los trabajadores. Pero una enorme nube negra se interpuso entre él y la tierra, de modo que su luz no pudo brillar más sobre todo allá abajo. "¡Cuán poderosa es esa nube de tormenta!", pensó. "¡Deseo que pudiera ser una nube!".

Entonces se convirtió en la nube, inundando los campos y las aldeas, increpado por todos. Pero pronto descubrió que estaba siendo empujado lejos por cierta gran fuerza, y se dio cuenta de que era el viento. "¡Cuán poderoso es!", pensó. "¡Deseo que pudiera ser el viento!".

Entonces se convirtió en el viento, llevándose tejas de los techos de las casas, arrancando árboles, temido y odiado por todos debajo de él. Pero después de un rato, se izó en contra de algo que no movería, no importa cuan fuertemente soplara en contra de ella, una enorme y altísima roca. "¡Cuán poderosa es esa roca!", pensó. "¡Deseo que pudiera ser una roca!".

Entonces se convirtió en la roca, más poderosa que nada más en la tierra. Pero mientras estaba parado allí, oyó el sonido de un martillo golpeando un cincel en la dura superficie, y sintió que estaba siendo cambiado. "¿Qué podría ser más poderoso que yo, la roca?", pensó. Bajó la mirada y vio lejos debajo de él, la figura de un cantero.

Un hombre santo

La voz se propagó a través de la campiña, sobre el sabio hombre santo que vivía en una casa pequeña encima de la montaña. Un hombre de la aldea decidió hacer el largo y difícil viaje para visitarlo. Cuando llegó a la casa, vio a un viejo criado al interior, que lo saludó en la puerta. "Quisiera ver al sabio hombre santo", le dijo al criado. El sirviente sonrió y lo condujo adentro.

Mientras caminaban a través de la casa, el hombre de la aldea miró con impaciencia por todos lados en la casa, anticipando su encuentro con el hombre santo. Antes de saberlo, había sido conducido a la puerta trasera y escoltada afuera. Se detuvo y giró hacia el criado, "¡Pero quiero ver al hombre santo!"

"Usted ya lo ha visto", dijo el viejo. "A todos a los que usted pueda conocer en la vida, aunque parezcan simples e insignificantes... véalos a cada uno como un sabio hombre santo. Si hace esto, entonces cualquier problema que usted haya traído hoy aquí, estará resuelto".

 

lunes, 3 de marzo de 2014

Secretos de la mente subconsciente II.


Hay muchas formas para expresar los deseos hacia la mente subconsciente, oración, súplica, plegaria, no importa que nombre le pongamos. Lo importante, es que sea un deseo sincero y profundo de la mente y defina clara y detalladamente lo que queremos conseguir. Sea una imagen trabajada al detalle, un hecho, una realidad, que se puede hasta sentir, ver, tocar, oler mientras la imaginamos. Cuanto más clara es la imagen mental y más grande nuestra convicción, más pronto se convertirá en una realidad física.

Bueno, pero ¿cómo y cuándo hacerlo para que todo esto sea productivo?

La mejor opción es aprovechar que la mente subconsciente sea más receptiva poco antes de quedarse dormido o poco antes del despertar. Intentemos resumir la idea o deseo en una frase breve y luego en el estado de somnolencia repetirla tantas veces que podamos antes de quedarnos dormidos.

¿Y cómo se obtiene la respuesta?

El subconsciente usa las intuiciones, impulsos, tropiezos, insinuaciones, ideas para comunicar con nosotros, llevándonos hasta la meta, si aprendemos a escucharla y confiar en sus instrucciones.

Una vez teniendo claro el poder del subconsciente, entendiendo su forma de trabajar, conociendo la técnica que nos lleva a los resultados, ¿por qué no se cumplen todos nuestros deseos?
 

 
 
En la mayoría de los casos las respuestas se obstaculizan, porque empezamos a visualizar nuestra meta con gran entusiasmo, pero si el cambio no se manifiesta enseguida, solemos perder confianza y fe justo antes, de que ocurra lo que estamos esperando. A veces queremos conseguir algo tanto y/o tan pronto, que nos esforzamos demasiado en pedir, en vez de disfrutar cada detalle y sentimiento de la visualización. Las dos cosas nos pueden llevar al fracaso. O si tenemos un deseo, pero no estamos totalmente convencidos, no podemos sentir la sensación de la manifestación del mismo como realidad presente, tampoco llegarán las respuestas deseadas. La envidia y recelo son sentimientos negativos, que ponen en peligro todos los avances que hemos logrado con la ayuda de nuestro poder infinito, pero si nos alegramos por la felicidad de los demás, dejan de existir como obstáculos. También es muy importante prestar atención solamente al resultado y nunca al modo de conseguirlo. Si nos preocupa demasiado la forma en que llegar a cumplir nuestros sueños, nos perdemos en los detalles y nos concentramos en las dificultades, en vez de mantener la misma imagen feliz en la mente durante todo el tiempo. Para tener éxito, es muy importante relajarnos, aquietar la mente, y practicar la plegaria y visualización en estado de somnolencia, para evitar cualquier esfuerzo y conflicto entre la mente consciente y subconsciente.

En cualquier caso, estas técnicas solo tienen un fin: alcanzar la felicidad. Con el uso adecuado de nuestra mente subconsciente podemos y debemos escoger la felicidad y convertirla en un hábito. Es elección nuestra si nos despertamos por la mañana sonriendo, con la decisión de estar alegres y ser felices a lo largo del día, olvidándonos del temor, preocupación ansiedad, odio y fracaso y fijando nuestra atención en las cosas positivas, que nos rodean.

¿Por qué no empezarlo hoy mismo?

lunes, 24 de febrero de 2014

Secretos de la mente subconsciente I.


Si me preguntas, si estaría interesada en saber, cómo convertirme en una persona más contenta, más positiva, cómo transformar mi vida cumpliendo mis deseos y sintiéndome constantemente feliz, cómo alcanzar mis sueños, cómo aprovechar mis capacidades al máximo sin esforzarme demasiado y de manera accesible, independientemente de mis orígenes, de mi religión o situación económica; diría, que sí, sin pensármelo dos veces y seguramente no soy la única. Probablemente a todo el mundo le pueden enriquecer las explicaciones tanto teóricas, como prácticas y técnicas sobre los secretos de nuestra mente y sobre todo del subconsciente.

¿Por qué? Porque su trabajo increíble nos permite alcanzar cualquier meta que nos propongamos.

Suena bien, pero es difícil de creer, que existan soluciones aptas para resolver cualquier problema de cualquier persona. La solución, sea relacionada con el trabajo, con el matrimonio, con los deseos incumplidos, con problemas de salud, con dificultades económicas, está dentro de cada individuo, y como no se han manifestado por influencia de las circunstancias, sino de los pensamientos, tampoco se van a resolver por eliminarlas, sin cambiar la forma de pensar. Se necesita un plan personal, un cambio radical en los pensamientos para alcanzar la meta.

Toda la gente tiene la capacidad y el derecho para ser la persona quien quiere ser, tener lo que quiera tener y sabiendo lo que desea, visualizándolo y teniendo no solo fe, sino seguridad absoluta en el resultado, tu subconsciente te dará una respuesta asombrosa.

 
 
 
Pero antes que nada, para poder dar crédito y confianza al poder del subconsciente, es necesario saber qué es, dónde se encuentra, cómo trabaja y en qué consiste su poder. Conociéndolo mejor, materializándolo un poco, podemos convencernos y creer firmemente, que al poseer esta parte divina, todos los humanos tenemos la sabiduría infinita fluyendo en el cuerpo para nuestro uso particular.

„El tesoro está dentro de ti.” Esta frase no solo se refiere a la mente subconsciente, sino a aquellos pensamientos, que la activan. Un pensamiento, sobre todo si es repetido, sea positivo o negativo, va a generar una respuesta similar del subconsciente. La mente subconsciente no califica los pensamientos, sencillamente los ejecuta de acuerdo con la naturaleza de ellos.

Una clave de los éxitos, es creer en el poder de la mente subconsciente. Tener fe traerá resultados. Si resulta difícil aumentar la fe, hay manera de tener la seguridad acerca de la eficiencia de la mente subconsciente a través de unos ejercicios básicos. (ej. Sugiere a tu subconsciente, que quieres despertarte a las 7 de la mañana y te despertarás a las 7 en punto.)

La mente subconsciente también llamada mente subjetiva trabaja a través de la sugestión, que puede ser realizada por nuestros propios pensamientos (autosugestión) o por las opiniones de otros (heterosugestión). Y aunque somos, lo que pensamos habitualmente y lo que otras personas piensan de nosotros, tenemos la capacidad de rechazar cualquier pensamiento, sea propio o extraño, si no nos favorece. Tenemos el poder de escoger. Seleccionar los pensamientos según los encontramos buenos o malos para nuestro crecimiento espiritual. Si echamos un vistazo a nuestras relaciones, al trabajo, a nuestra situación económica, estado de salud, etc, podemos ver el reflejo exacto de la opinión que tenemos sobre nosotros mismos en la fase actual de nuestra vida. En cuanto reconocemos que es, lo que deseamos cambiar, tenemos que dejar de fijar nuestra atención y comentar los obstáculos, bloqueando así nuestra propia felicidad y aceptar, que nuestra mente subconsciente conoce las respuestas a todos nuestros problemas. Cuanto más la desafiamos, imaginando y sintiendo la emoción de lograr algo, más fe tendremos en ella y cuanta más fe tengamos, más brillantes serán los resultados.

 

lunes, 10 de febrero de 2014

La historia de los mil perritos


Se dice que hace tiempo, en un pequeño y lejano pueblo, había una casa abandonada.

Cierto día, un perrito buscando refugio del sol, logró meterse por un agujero de una de las puertas de dicha casa. El perrito subió lentamente las viejas escaleras de madera. Al terminar de subir se topó con una puerta semi-abierta; lentamente se adentró en el cuarto. Para su sorpresa, se dio cuenta que dentro de ese cuarto habían 1000 perritos mas observándolo tan fijamente como él los observaba a ellos.

El perrito comenzó a mover la cola y a levantar sus orejas poco a poco. Los 1000 perritos hicieron lo mismo. Posteriormente sonrió y les ladró alegremente a uno de ellos. El perrito se quedó sorprendido al ver que los 1000 perritos también le sonreían y ladraban alegremente con él. Cuando salió del cuarto se quedo pensando para sí mismo: ¡Qué lugar tan agradable! ¡Voy a venir más seguido a visitarlo!

Tiempo después, otro perrito callejero entró al mismo sitio y se encontró entrando al mismo cuarto. Pero a diferencia del primero, este perrito al ver a los otros 1000 del cuarto se sintió amenazado, ya que lo estaban viendo de una manera agresiva.

Posteriormente empezó a gruñir; obviamente vio como los 1000 perritos le ladraron también a él. Cuando este perrito salió del cuarto pensó: ¡Qué lugar tan horrible es este! ¡Nunca más volvería a entrar allí! En el frente de dicha casa se encontraba un viejo letrero que decía: "La casa de los 1000 espejos"


 
 
¿Estás contento/a con el rostro que ves en los espejos que te rodean?
Recuerda, cada persona, cara, palabra, acto, comportamiento de alguna manera te transmite un mensaje sobre quién eres y/o lo que muestras de ti.  El mundo es como una tela enorme, colorida,  en que cada ser vivo está conectado con mil hilos invisibles y que está en constante movimiento y cambio a través de los escenarios de sus estampas vivas. Entre tus pensamientos, palabras y  comportamiento y los de los demás existe una influencia reciproca, lo que puede influir en el estado de ánimo, las decisiones y  los actos de las personas con quienes estas en contacto y a través de ellas en aquellas que ni siquiera conoces.
De este modo, se forman olas de emociones gigantescas, que pueden conducir a acontecimientos como una rebelión, un crack de la bolsa o un acto benéfico. Depende de ti, de mí y de todos y cada uno de nosotros como queremos formar nuestro futuro, como queremos tejer nuestra tela común mental-emocional. 
 Mirarte en el espejo de los demás hoy, te ayuda a decidir cual rostro llevar por dentro mañana y cual rostro ver reflejado en las otras personas y en tu realidad en el futuro.

 

 

martes, 4 de febrero de 2014

¿Cuál es tu percepción del mundo?


¿Lo que yo percibo es LA realidad o es MI realidad?

A todos nos gustaría creer y por lo tanto solemos creerlo, que el mundo es cómo nosotros lo vemos, oímos, olemos, tocamos y saboreamos o sea exactamente igual, como nosotros lo percibimos.
¿Y qué pasa con los demás? Pues, ellos creen lo mismo. Por eso nos cuesta tanto entender a la otra persona, porque nuestro cosmorama es completamente egocéntrico. Ni podría ser de otra manera, ya que la diversidad humana está diseñada con tal perfección, que no permite ni la menor coincidencia en el ser y por consecuencia en la percepción de las personas. Esto quiere decir, que nunca jamás podré ver, oír, oler, tocar, saborear, pensar y sentir lo mismo que tú, porque mi percepción depende completamente de quién soy yo, está filtrada por mi carácter y experiencias, que naturalmente son diferentes que las tuyas.
Cuando te cuento, que he visto un coche rojo en la calle, casi seguro, que la imagen que viene en tu mente será diferente de lo que yo tengo en la mía (diferente modelo, tamaño, estado del vehículo, un matiz de rojo distinto, etc.) aunque intente explicártelo de manera muy detallada. Siendo tu pareja, cuando te digo que te amo, solo conseguirás ver el reflejo deforme de ese amor en el espejo de tu ser, ya que tu propia interpretación de él nunca se acercará a la mía, como para poder percibir lo mismo lo que yo procuro transmitirte en este momento. Y no solo porque los sentimientos son abstractos y difíciles de describir, sino porque tu interpretación del amor se diferencia de la mía y tú (como yo y todos) mutuamente somos incapaces de tener y percibir sentimientos idénticos.

Descubrir, entender y aceptar esto, nos puede resultar espantoso, por darnos cuenta de nuestra inmensa soledad; sorprendente, por nuestra singularidad; y desilusionante, por nuestra propia incapacidad de comprender al 100% las personas que de verdad nos importan.

Una de las presuposiciones de La Programación neurolingüística justamente se refiere a esto; “El mapa no es el territorio”. Esta frase nos reafirma, que nuestra percepción del mundo es igual de valido como lo de los demás y al mismo tiempo significa una gran responsabilidad hacia los demás también, ya que del mismo modo la realidad de las otras personas es totalmente conveniente e igual de aceptable como la nuestra. Por lo tanto no pasa nada por permitirnos mostrar tal como somos a través de nuestra forma de pensar, hablar y actuar, siempre y cuando con ello no perjudicamos a nadie. Y por supuesto –aunque nos cueste en el principio- debemos dejar de lado nuestra resistencia y aceptar que los demás tienen derecho de hacer lo mismo.

 Pero no es suficiente entender que no tenemos ningún derecho de juzgar; hay que interiorizarlo, vivirlo, practicarlo de forma consciente para finalmente poder dejar de hacerlo. Ser libre de juicios no significa poder comprender a todo el mundo, ni estar de acuerdo con todos. Pero si aceptarlos y entender, que pensar y actuar de forma diferente no es indeseable, lo contrario, es algo admirable; es el fruto maravilloso de la diversidad humana.

La próxima vez, cuando estés a punto de “explotar” por creer que llevas razón y por sentir la necesidad de demostrárselo a la otra persona, detente por un momento y abre tu mente a nuevas perspectivas sin prejuicios y juicios recordándote de que TU mapa no es el territorio.