"No es suficiente saber, también hay que aplicar. No es suficiente querer,también hay que hacer" - Goethe

lunes, 27 de enero de 2014

¿Quién dice que no puedes?


No sé si soy yo quien tenga más sensibilidad en este sentido o el mundo realmente esté lleno de gente que está dudando de la posibilidad, de su propia capacidad y/o merecimiento a la hora de conseguir lo que quiere, pero me parece que la frase “No puedo… “últimamente está en el TOP 10 de la lista de las frases más frecuentes en las conversaciones cotidianas en España.

No puedo permitírmelo, no puedo hacerlo, no puedo ir, no puedo comprarlo, no puedo ayudarle, no puedo ser…etc.

¿Por qué no puedes…?

Deja de un lado las excusas, las justificaciones, autoengaños y simplemente contesta a la pregunta: ¿Por qué no puedes…?

¿Tal vez porque es más fácil pronunciar dos palabras, aunque sea para subestimarte y/o lamentarte,  que emprender acción para alcanzar tu meta?

¿Quizás, porque te han dicho demasiadas veces que no eres capaz, que no es posible o porque algo en tu interior te susurra una y otra vez que no lo mereces?
¿Dices que no puedes, para protegerte de una posible decepción y/o para proteger a otros de las consecuencias de un cambio aunque sea positivo?

¿Usas la palabra equivocada (poder) por ignorancia o cobardía -de forma inconsciente o consciente- en vez de usar la correcta (querer) para evitar asumir la responsabilidad?

¿No puedes, porque si lo harías, tendrías que dejar atrás tu zona de confort y aprender algo nuevo?  Tendrías que arriesgar que tu mascara de la perfección se caiga delante de otros y se haga ver tu verdadera cara humana?

¿No puedes, porque es demasiado doloroso enfrentarte tus problemas ocultados cuidadosamente durante años, incluso décadas? ¿O porque crees que no posees una brújula interna suficientemente fiable para salir del labirinto de las mentiras que has  construido a lo largo de tu vida?

 
 
Poder o no, depende de una decisión, o de una serie de decisiones para ser más exactos. Para poder, primero hay que querer; desear el cambio de forma sincera y profunda. Después de decidirte y comprometerte con tu decisión, elaborar un plan detallado, que te guiará en tu camino hacia tu meta paso a paso. Lo que en principio “sólo” fue una firme decisión, con cada paso realizado se convertirá en una maravillosa armonía compuesta de una autoestima más firme, de la consciencia de tu potencial y de tu propia plena capacidad de realizar, crear y dar. A llegar a tu destino, al alcanzar un sueño, ya no serás la misma persona que antes, tu mundo interno cambiará y este seminuevo ser poderoso, ya no mentirá a sí mismo, no querrá librarse de su responsabilidad, no se rendirá ante una derrota, no querrá parecer perfecto, no dudará de la posibilidad de conseguir lo que se propone, ni de su capacidad y/o merecimiento y por consecuencia ni querrá ni podrá pronunciar la frase “No puedo…”

Los cambios importantes nunca son sencillos, pero recuerda, que tu puedes conseguirlos, independientemente de lo que diga la gente o de lo que creas tu en este momento.

 TU PUEDES.